Las personas ayunan por muchas razones diferentes, a veces el ayuno es un asunto religioso, en otras ocaciones se utiliza como una forma de protesta pacífica o como una forma de quemar calorías o “desintoxicar” su cuerpo. Sea cual sea la razón, es importante que entiendas perfectamente que siempre existe un riesgo para tu salud. En este artículo te haremos comprender los “pros” y “contras” de ayunar.

Lo primero que debemos comentarles es que existen diferentes tipos de ayuno, y es una parte integral de muchas religiones desde el cristianismo hasta el judaísmo y el islam. Al mismo tiempo, es una práctica utilizada por muchas personas para bajar de peso y/o desintoxicar su cuerpo de las “toxinas” que se producen como consecuencia de su alimentación. Lo que es importante señalar aquí es que los diferentes grupos ayunan de diferentes maneras y que el ayuno de un día es muy diferente al ayuno de dos o más, pues se comienzan a experimentar efectos fisiológicos más severos en el cuerpo.

¿Cuál es el impacto en el cuerpo durante el ayuno?

Cuando ayunas, tu cuerpo no tendrá nuevos suministros de carbohidratos, proteínas, minerales y vitaminas; esta práctica comienza químicamente cuando el cuerpo ha agotado toda la reserva de energía disponible en los alimentos y comienza a recurrir a las reservas acumuladas en el cuerpo. Las primeras que utiliza son las reservas de carbohidratos, en forma de glucosa.

Sin embargo, lo que es importante reconocer es que su cuerpo eventualmente se quedará sin estos recursos, y eso significa que necesitará buscar en otra parte la energía para realizar las tareas más básicas como respirar y caminar. Después de que las reservas de carbohidratos se han utilizado, tu cuerpo recurrirá a las reservas de proteínas, es decir, los músculos y eventualmente los órganos, a través de un proceso llamado glucogénesis, con el cual convierte a los aminoácidos en glucosa.

Algunas personas reportan un influjo de energía durante el ayuno y esta es por mucho el mayor beneficio reportado por quienes lo practican. Esto se debe a que como estás haciendo la digestión, no se requiere energía para atender los procesos metabólicos que allí ocurren, dejando una buena cantidad disponible para otros procesos en el cuerpo por lo que sentirá momentáneamente revitalizado y con más ánimo para hacer otras actividades.

Paradójicamente, la utilización de las reservas de grasas es el último recurso de su cuerpo para abastecerse de energía durante el ayuno. Muchos cometen el error de pensar que es lo primero que van a eliminar, pero no es así, pues la ruta metabólica en si misma, requiere mucha más energía.

Aunque algunos afirman que su metabolismo puede mejorar durante un ayuno, esto no es necesariamente le ocurrirá a todos, puede incluso tener el efecto contrario. La razón de esto es que aunque el cuerpo dispone de más energía (desviada al no utilizar el sistema digestivo) es probable que su cuerpo continúe tratando de conservar algo de esta (instinto de supervivencia). Esta es una reacción natural – tan pronto como el cuerpo deja de obtener su ración regular de carbohidratos de manera repentina. Como los suministros escasean, el cuerpo se esforzará más para almacenar la grasa alrededor del cuerpo.

Como tu cuerpo se ha vuelto más eficiente en el uso de la energía, cualquier cosa que consuma resultará en más calorías que quedan almacenadas. Esto deshará cualquier buen trabajo que puede haber venido del ayuno y que a su vez significa que usted vuelve a su peso anterior poco después de que deje de ayunar.

Esto también significa que experimentará un cambio repentino en el peso y eso no es saludable para el corazón. Al mismo tiempo hay otros problemas de salud. Por ejemplo, el cuerpo requiere más que sólo carbohidratos para funcionar eficientemente – necesita proteínas y necesita vitaminas y minerales. 

Nuestra recomendación como siempre es alimentarse bien sin llegar a ningún extremo sino siendo muy balanceados con lo que comemos. Hay un momento para todo, al igual que no todos los días puedes consumir comidas chatarras tampoco puedes dejar de comer en lo absoluto. Si perteneces a alguna religión en donde se realiza esta práctica procura de que no se extienda más de 24 horas porque tu cuerpo te pasará factura.

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Escrito por Nutripractico
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