Mañana, 12 de octubre, se conmemora el Día de la Artritis y como expertos de la salud quisimos darte algunos datos nutricionales que te podrán ayudar si padeces esta enfermedad o si conoces a alguien que sufra de ella.

En este artículo te diremos cuál es la alimentación adecuada para las personas artríticas,  también te daremos consejos para reducir la inflamación y controlar el sobrepeso.

Como ya todos sabemos, consumir alimentos saludables es esencial para todos, pero si tienes artritis, obtener los nutrientes adecuados puede afectar tu salud de manera positiva y ayudar a aliviar los síntomas de esta enfermedad.

Tipos de Artritis y su alimentación:

¿Sabías que llevar una dieta estilo mediterráneo, consistente de frutas, verduras, aceite de oliva, frijoles, nueces y semillas puede disminuir el dolor de la artritis? Pues sí, ya que estos alimentos son contenedores de poderosos nutrientes antiinflamatorios. De lo contrario, ingerir alimentos procesados con alto contenido de azúcar y grasa, así como comida chatarra aumenta la inflamación y empeora los síntomas de la artritis, además de que predispone al organismo a otras enfermedades crónicas.  A continuación te diremos los tipo de artritis y la alimentación que debe tener cada una.

Gota: De todas las clases de artritis, la gota es la que está más directamente vinculada a la dieta. El cuerpo normalmente descompone unas sustancias llamadas purinas presentes en muchos alimentos, formando ácido úrico. Los personas con gota tienen dificultad en eliminar este ácido úrico o lo producen en cantidades demasiado altas, ocasionando la formación de cristales de ácido úrico en las articulaciones y los tejidos. Estos depósitos causan inflamación y dolor intenso. El tener gota aumenta el riesgo de desarrollar padecimientos cardiacos y diabetes, de tal forma que seguir una dieta baja en grasas saturadas es clave para el manejo de la gota.

¿Qué debes comer?: ¡Cerezas! Los estudios muestran que comer cerezas agrias podría servir para disminuir la frecuencia de los ataques de gota. Los investigadores sospechan que unas sustancias llamadas antocianinas de las cerezas poseen efectos antiinflamatorios. Las antocianinas se encuentran en otras futas rojas y moradas, como  fresas, frambuesas, zarzamoras y arándanos. Sin embargo, las cerezas agrias contienen los niveles más elevados. Las verduras, legumbres, nueces y frutas (con menores cantidades de azúcar como las toronjas, melones, piñas y nectarinas) y los cereales integrales son opciones saludables que pueden ayudar a manejar los efectos de la gota. El consumo de café y leche (especialmente la descremada) se asocian a un menor riesgo de gota.

¿Qué debes evitar?: Alimentos con niveles elevados de purinas, incluyendo órganos de carnes (como res, cerdo y cordero), la mayoría de los pescados y mariscos además de caldos y salsas a base de carne. Los refrescos endulzados con azúcar y los productos con fructosa incrementan los niveles de ácido úrico.

Artritis reumatoide (AR): En la AR, el sistema inmunológico ataca los tejidos propios del cuerpo, en especial el sinovio (membrana delgada que recubre las articulaciones). Esto genera inflamación articular, dolor y posible daño en la articulación.

¿Qué debes comer?: Una dieta mediterránea, que está basada en alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, nueces, semillas y frijoles), aceite de oliva y pescado. Este último contiene ácidos grasos omega 3 que reducen la inflamación sistémica (de todo el cuerpo). Si prefieres omitir o no te gusta el pescado, obténlo de fuentes tales como frijol de soya (tofu o edamame), nueces, linaza, aceitunas y sus respectivos aceites.

¿Qué debes evitar?: Las grasas saturadas (de fuentes animales, como mantequilla, manteca y carnes) y las grasas trans (abundantes en algunas comidas rápidas, productos procesados y alimentos chatarra). Ambas aumentan el colesterol en sangre y la producción de proteína C reactiva, que es un indicador de inflamación. El azúcar también aumenta la inflamación.

Osteoartritis (OA): La OA se caracteriza por el desgaste del cartílago (parte de la articulación que amortigua las terminaciones de los huesos y les permite moverse con facilidad). Al irse desgastando el cartílago, los huesos empiezan a rozar unos contra otros causando rigidez, dolor e impidiendo la movilidad. Para disminuir el dolor de la OA es fundamental conservar un peso adecuado mediante el ejercicio y una dieta saludable.

¿Qué debes comer?: Un estudio reveló en 2013 que un compuesto llamado sulforafano podría ser la clave para prevenir o aplazar el progreso de la OA. Esta sustancia se encuentra en las coles de Bruselas, en el repollo o col y especialmente en el brócoli y retarda la destrucción del cartílago en las articulaciones asociadas a la OA.

¿Qué debes evitar?: Las grasas saturadas (derivadas de mantequilla, manteca y carnes), grasas trans (presentes en algunas comidas rápidas, productos procesados y alimentos chatarra) y azúcar, la cual se asocia a sustancias químicas que inducen la inflamación y pueden resultar en sobrepeso.

#NutriTip: El sobrepeso aumenta la inflamación.  Además, por cada libra de exceso de peso se ejerce una presión de cuatro libras adicionales en las rígidas e hinchadas articulaciones. Una dieta saludable te servirá para adelgazar y conservar la salud de huesos, articulaciones y tejidos.

 

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Escrito por Nutripractico
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