¿Sabías que solemos utilizar entre 6 y 12 artículos de higiene personal y cosméticos? El problema de esto, es que muchos de ellos contienen ingredientes químicos que pueden ser perjudiciales para el cuerpo o la piel.

Aunque puede ser complicado (sobre todo porque no todas las personas se ven afectadas por las mismas cosas), hay algunas nociones básicas que puedes aprender para saber cómo elegir tus cosméticos.

Entonces, toma nota de lo que no deben contener tus cosméticos o productos de higiene personal:

Parabenos: Los parabenos son conservantes muy efectivos. Funcionan como fungicidas y bactericidas, y cuentan con la ventaja de que son inodoros, incoloros, cubren un alto espectro de Ph.

Por eso y por su bajo costo, es que las empresas los eligen a la hora de fabricar sus productos. El problema es que hay mucha controversia alrededor de su toxicidad.  Mientras que científicos británicos de la Facultad de Ciencias Animales y Microbianas determinaron que era un conservante seguro si se respetan las dosis adecuadas, un estudio del 2004 vinculó a estos químicos con el cáncer.

Puedes determinar si un producto tiene parabenos leyendo la lista de ingredientes, ya que la mayoría de ellos tienen una terminación en -paraben (Methilparaben, Butylparaben, Ethylparaben…)

Hidroquinona: La hidroquinona se ha utilizado por años en los productos de blanqueamiento de la piel. Se trata de un antioxidante sintético, que lo que hace es bloquear ciertas enzimas responsables de las manchas en la piel. Sin embargo, la evidencia ha demostrado que el uso prolongado de productos con hidroquinona produce un efecto contrario al esperado. De hecho, el Comité Europeo prohibió su uso en cosméticos.

A pesar de ello, muchas cremas y sueros siguen usando la sustancia. Por eso, a la hora de comprar productos para ver tu piel más clara, deberías elegir aquellos que contengan ingredientes análogos a la hidroquinona, pero inofensivos. Algunos ejemplos son: Cloroquina, mequinol o vitamina B3 (nicotinamida).

Formaldehidos: Se trata de compuestos químicos altamente volátiles e inflamables. Se usan generalmente en la industria cosmética para fijar los esmaltes de uña, champús y lociones corporales.

Lamentablemente es un ingrediente alérgeno, lo que puede provocar dermatitis por contacto. Además, según datos de la Organización Mundial de la Salud, es un ingrediente con riesgo potencial para contraer cáncer.

Algunas empresas decidieron sacar este químico de todos sus productos, como Johnson Johnson.

Para saber si un producto tiene uno de esos ingredientes, lo que deberíamos hacer es sencillo: leer las etiquetas. Sin embargo, es un hábito que la mayor parte de las personas no tiene.

¡Ya sabes!, así como lees los ingredientes de tus alimentos para comprobar que no tengan nada que te haga daño, también deberías leer los de tu productos de belleza.

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Escrito por Nutripractico
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