A menudo solemos seguir algunas dietas “milagrosas” que nos recomiendan o que leemos en cualquier lugar pero la verdad que no existe ningún milagro que te haga bajar de peso más que comer sanamente y hacer ejercicio con regularidad.

Estas dietas las suelen realizar sobre todo para perder peso rápidamente ya sea para la época de verano o por el sentimiento de culpa.

Tras los excesos del chiringuito llega el momento de apretarse el cinturón y subirse al carro del primer gurú que pase por el barrio.

Estas dietas son peligrosas así que no las practiques, si estás presentando un sobrepeso te recomendamos ir a un especialista.

A continuación te dejamos algunas dietas que no debes seguir:

Paleodieta

Su argumento es el siguiente: si engordas es porque no comes como tus ancestros cavernícolas.

Ellos sí que sabían cuidarse, todo el día cazando y pintando en la cueva, viviendo libres de hipertensión y obesidad, sin rallarse con el colesterol y muriendo de media a los 30 años.

Proponen 3 comidas al día compuestas exclusivamente por vegetales sin almidón, fruta y proteínas magras. Nada de harinas ni pasta ni arroz ni dulces. Les gusta saltarse comidas de vez en cuando y quieren que hagas menos deporte pero más concentrado (sesiones muy cortas e intensas: un sprint tras un mamut imaginario).

La dieta del hombre lobo

Quieren que te alimentes según las fases lunares, con ayunos de hasta 3 días y zumos especiales. Lo justifican con las mareas: la luna afecta a las mareas y por lo tanto también a tu capacidad de absorber agua.

Sus defensores dicen que se pierde mucho peso en poco tiempo. Es lógico: si te pasas días sin comer, adelgazas.

Pero ayunar es algo muy peligroso y con un reverso tenebroso: los kilos que pierdes son sobre todo agua, por lo que puedes acabar deshidratado y en el hospital.

La dieta del vinagre

Atiborrarse a vinagre de manzana porque acelera el metabolismo y quema grasas.

No hay ni una sola prueba científica de esto. Lo que sí que está probado es que este tipo de vinagre puede molestarte en la digestión y, en dosis altas, provocar osteoporosis y pérdida del esmalte dental.

No vas a perder kilos, pero perderás tu sonrisa.

Drunkorexia

Menos comer y más beber alcohol. Cuanto más  mejor. Un auténtico desfase que se salta todas las fronteras para meterse de lleno en el terreno de los trastornos del comportamiento alimentario.

La dieta del delfín

Un veterinario bebía agua de mar todos los días y decía que le sentaba tan bien que decidió escribir un libro y animar a toda la humanidad a hacer lo mismo.

Beber agua salada a diario puede provocar deshidratación y serios problemas intestinales.

La banda gástrica virtual

Te hipnotizan y te “implantan” una banda gástrica virtual (no existe, está solo en tu cabeza). Se supone que, si funciona, dejarás de tener hambre.

En el tratamiento de la obesidad juega un papel importante la psicología, pero ponerse en manos del primer encantador de serpientes que encuentres es, como mínimo, botar el dinero.

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Escrito por Nutripractico
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