La uva

Históricamente, existen indicios de que la uva se originó en Egipto, en los alrededores del río Nilo. Por otra parte, también podemos encontrar relatos sobre el vino en varios pasajes bíblicos, en los cuales se dice que Noe traía en su arca semillas de uva, las cuales habría sembrado una vez llegado a tierra firme. Sin embargo, lo cierto de todo esto es que la uva trae con ella una serie de beneficios, convirtiéndose en una fruta importante para aquellos que no renuncian a una alimentación saludable y equilibrada.

Hace poco conversamos con la nutricionista Bruna Chagas Petrungaro, de Consultoría Comer e Viver, (Brasil) para conocer un poco más sobre las propiedades de la uva.

¿Cuáles son los beneficios de la uva para el organismo?

            La uva es una fuente de carbohidratos importantes que proveen de energía al cuerpo. También contiene vitamina C, vitaminas del complejo B y sales minerales como el hierro, el calcio y el potasio. La uva, principalmente la oscura, es antioxidante; es decir, que combate los radicales libres y también es anticancerígena. Por otra parte, la piel de la uva rosada posee una sustancia cardioprotectora llamada resveratrol, que ayuda al control del colesterol, la disminución de formación de coágulos sanguíneos y en la prevención de trombosis. Es por este motivo que el vino o el jugo de uva son considerados alimentos funcionales, pues estudios científicos demuestran sus propiedades nutricionales en el control de enfermedades cardiovasculares.

            ¿Qué cantidad debemos consumir diariamente?

            Diez unidades de uva, o un vaso de 200 mililitros de jugo de uva,  son suficiente para obtener sus beneficios nutricionales a diario.

¿Existe alguna restricción en el consumo de la uva?

            Existen restricciones en el consumo de esta fruta solo en el caso del jugo de uva integral, debido a su alto valor calórico; y en los vinos, por el contenido alcohólico. Ambos son saludables si son consumidos con moderación. En caso de que haya intolerancia a esta fruta, se puede sustituir por jugo de frutas rojas como la fresa, sandía, mora, frambuesa, entre otras, pues ellas poseen propiedades antioxidantes semejantes a las de la uva.

Fuente consultada: Bruna Chagas Petrungaro – Nutricionista formada por el Centro Universitario São Camilo. Con Postgrado en Nutrición Clínica. Responsable de la Consultoría Nutricional Comer e Viver. El artículo original usted puede encontrarlo en www.nutricaopraticaesaudavel.com.br

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Escrito por Nutripractico
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