Cualquier problema durante el sueño, nos afecta cotidianamente, tanto de noche, como de día, condicionando muchas veces nuestra vida, porque las funciones del sueño son importantísimas para nuestro organismo. El sueño representa una función vital por ser:

  • Imprescindible (el ser humano no puede vivir sin dormir)
  • Restauradora (el sueño “repara” nuestro cuerpo cada día)
  • Complementaria y fundamental para asegurar la vigilia: dormimos para poder estar despiertos al día siguiente
  • Fisiológicamente necesaria: (reguladora de los biorritmos y garantía para el equilibrio entre las exigencias biológicas internas y el medio exterior)

En líneas generales, no se conoce con exactitud científica qué pasa mientras dormimos, pero lo que sí sabemos es que cada fase del sueño implicada en una tarea diferente. Durante el sueño profundo, se produce la restauración física y durante el sueño REM la función cognitiva (procesos de aprendizaje, memoria y concentración).

De esta manera, lo que hemos aprendido durante el día se reafirma. En el saber popular encontramos frases hechas y refranes en este sentido como “lección dormida, lección aprendida” o “consultarlo con la almohada”. En la actualidad, hay muchos factores en los que se ha demostrado que dormir adecuadamente influye. Hablamos de rendimiento en el trabajo y en los estudios, bajas médicas, accidentes y todo lo que ello implica.

La vida moderna exige un permanente proceso de aprendizaje, atención, concentración, vigilancia y funciones cognitivas como conducción, control y observación tienen un papel fundamental. Todas están íntimamente relacionadas con un buen descanso. Por eso, el sueño no reparador tiene consecuencias sociales y médicas importantes que afectan por igual a todas las edades y estamentos sociales.

Toma en cuenta las siguientes consecuencias del mal dormir y tómalas en cuenta para mejorar ese aspecto de tu vida:

  • Si dormimos poco o mal tan solo 1 día, no nos encontraremos bien al día siguiente.
  • El sueño perdido no se recupera, sino que se acumula, irremediablemente, teniendo serias consecuencias también a medio y largo plazo.
  • El sueño es como nuestra talla de zapatos: todos tenemos una medida propia.
  • Cuando nos levantamos, pesamos menos porque por la noche es cuando quemamos más grasas.
  • En tempranas edades el mal dormir puede causar problemas de conducta y crecimiento, menor rendimiento escolar y coeficiente intelectual o mayor probabilidad de obesidad.

¿Creías que un trasnocho uno que otro días no era malo? Si tienes cómo hábito acostarte tarde y no descansar adecuadamente te recomendamos que hagas un esfuerzo y crees un hábito en donde decidas dormir todos los días a una hora adecuada. Ya verás como tu cuerpo te lo agradecerá.

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Escrito por Nutripractico
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