¡Hablemos de la sal!… pero primero comencemos por entender qué es el sodio y cuáles son sus funciones y fuentes alimentarias. El sodio es un macromineral que forma parte de la sal de mesa o cloruro sódico, con fórmula química. Al igual que el potasio y el cloro, es un electrolito y posee importantes funciones en la regulación de las concentraciones de los medios acuosos. Nuestros músculos y nervios lo necesitan para funcionar como es debido.

Con el sodio presente en los alimentos de forma natural sería suficiente para cubrir las recomendaciones establecidas. De hecho, la mayoría de la población toma más sal en la dieta de la que debiera. Cuando los riñones, encargados de eliminarla, no pueden hacerlo al haber un exceso de este mineral, puede producirse hipertensión arterial.

El Gobierno del Distrito Federal de México, a través de la Secretaría de Salud, impulsa una campaña que tiene como objetivo retirar los saleros de las mesas de los restaurantes, y concientizar a la población sobre los daños que genera el exceso de sodio en la salud. Su lema es “Menos sal, más salud”.

¿Sabías que México consume lo doble de sal que recomienda la Organización Mundial de la Salud? que, de hecho, son cinco gramos por día.

El exceso de sodio en nuestra dieta está íntimamente ligado al desarrollo de diversos padecimientos como:

1. Insuficiencia cardiaca e infartos: El exceso en sodio tiene  efectos adversos sobre el músculo cardiaco, lo que  empeora el funcionamiento del corazón, favoreciendo enfermedades como los infartos o la insuficiencia cardiaca; cuando el corazón es incapaz de bombear la sangre necesaria para el cuerpo.

 2. Dificulta la función de los riñones: El sistema renal es básico para la salud, pues lleva a cabo una labor de filtrado y depuración de la sangre. Esta función se ve perjudicada por el aumento de sal, además es un importante factor que predispone la formación de cálculos renales.

3. Retención de líquidos: Siempre se manifiesta como una inflamación de los tejidos blandos. La retención de líquidos se produce cuando existe un desequilibrio entre los elementos  que regulan el paso de éste. Un factor que puede ocasionarlo es la ingesta de más de sal.

4. Ictus o accidente cerebrovascular. Tanto por hemorragias cerebrales como por embolias, provocan aproximadamente un tercio de los fallecimientos por enfermedades circulatorias, pero un alto porcentaje de las personas que sobreviven a un ictus sufren secuelas físicas y neurológicas graves para el resto de su vida.

Ahora que sabes todo esto, ¡cuídate! y cuida a los que te rodean, mantener una dieta balanceada te permitirá evitar los efectos negativos no sólo por el exceso de sodio sino de otros alimentos.

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Información sacada de: http://www.webconsultas.com/

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Escrito por Nutripractico
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