Siempre que hablamos de grasas lo asociamos con algo negativo pero a la hora de llevar una alimentación saludable, no todas ellas deberían evitarse. Las grasas son un tipo de nutrientes, es decir, que son una fuente de energía que ayudan al cuerpo a absorber vitaminas y que inciden en los niveles de colesterol. ¡Dejemos de confundirlas con nuestro enemigo!

Dentro de los tipos de grasas, podemos encontrar las “saturadas”, como las que contiene la mantequilla, el queso o el aceite de palma que pueden generar un aumento del colesterol LDL (“malo”), contribuir a formar placas que obstruyen las arterias y aumentar el riesgo de padecer enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión o cardiopatías. 

Por otro lado, están las tan famosas “grasas trans”, que son aquellas que se forman cuando el aceite vegetal se endurece en un proceso industrial llamado hidrogenación. Se encuentran por ejemplo en comidas fritas o en bocadillos de repostería. Actúan aumentando el colesterol “malo”, disminuyendo la cantidad de colesterol HDL (“bueno”) e incluso aumentando la posibilidad de padecer también enfermedades del corazón, derrames cerebrales, diabetes, entre otras.

La buena noticia es que así como están estas grasas que, en definitiva, debemos evitar también existen las llamadas “grasas saludables”, que con nosotros podrás conocer para convertirlas en tus aliadas a la hora de cuidar tu salud. 

Entre de las “grasas saludables” encontramos las monoinsaturadas y las poliinsaturadas. Se recomienda incorporarlas para reemplazar las grasas saturadas y trans de la dieta. ¿ Quieres saber cuáles son y en qué alimentos se encuentran? ¡Sigue leyendo!

Grasas poliinsaturadas

Estas grasas son esenciales para construir las membranas de las células y la cobertura de los nervios. También son necesarias para el movimiento muscular y la coagulación de la sangre. Se encuentran en alimentos de origen vegetal (nueces, semillas como las de calabaza o girasol) y animal (pescados como el salmón). 

Las grasas poliinsaturadas incluyen ácidos grasos esenciales para el crecimiento de las células del cuerpo y el buen funcionamiento del cerebro. Éstos son los ácidos grasos omega-3 y omega-6. Al no producirlos naturalmente, sí o sí debemos incorporarlos a través de los alimentos. 

Grasas monoinsaturadas

Estas grasas se encuentran en alimentos de origen vegetal como nueces, aguacates y aceites vegetales como el de oliva. Su representante principal es ácido omega 9. Las grasas monoinsaturadas, consumidas de manera moderada y en el marco de una dieta saludable aportan múltiples beneficios a la salud; entre los cuales se encuentran:

  • Ayudar a reducir el nivel de colesterol LDL. Esto reduce el riesgo de padecer cardiopatías y accidentes cerebrovasculares.
  • Contribuye a la regulación del azúcar en sangre, especialmente en casos de personas con diabetes tipo 2. 
  • Ayudan a desarrollar y mantener saludables las células del cuerpo. 
  • Aporta vitamina E, que ayuda a mantener la vista y un sistema inmunitario saludables. 

Puedes encontrarla en alimentos de origen vegetal como: nueces, almendras, maní, aceitunas, aguacate, mantequilla de cacahuate, y aceites como el de oliva o canola. 

Como siempre es importante mencionarles que de nada sirve sumar a la dieta alimentos ricos en grasas saludables, cuando el resto de los alimentos no son saludables o contienen altos porcentajes de grasas saturadas o trans. Súmate a un estilo de vida más saludable y siéntete mucho mejor. 

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Escrito por Nutripractico
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