¡Azúcar, azúcar y más azúcar! por lo general, las fiestas de cumpleaños de nuestros pequeños resultan ser una sobrecarga de azúcar y calorías para ellos y para muchos de nosotros también. 

Existen alternativas más saludables para las celebraciones infantiles. No se trata de servir zanahorias en lugar de dulces ¡no exageremos!, sino de enseñarles a disfrutar del consumo de alimentos más sanos, moderando la comida chatarra. 

Al elegir el menú de una fiesta infantil, es importante que no todo sea a base de snacks. Si bien muchos estudios demostraron que no hay un efecto directo entre los episodios de hiperactividad y el consumo de azúcar, sí se ha probado que algunos niños son más susceptibles que otros. Por lo tanto, estos excesos pueden alterar su comportamiento, haciéndolos más agresivos y dificultando su concentración. Ingerir demasiados dulces también afecta a la salud dental y puede generar indigestiones. 

Además, es importante tener en cuenta que en estas ocasiones se fomenta el consumo excesivo y se favorece la idea de usar los dulces como premios, generándole a ellos una adicción a la azúcar. Ambos factores pueden influir negativamente en los hábitos alimenticios de los más pequeños. 

A los niños les atraen los colores, las formas y los tamaños. Se puede aprovechar esto para darles algo rico y saludable. Bocaditos, helados, bomboncitos, licuados, jugos: todo vale a la hora de comer en forma natural. Lo único que hay que tener en cuenta es que les guste, les haga bien y que sobretodo se diviertan. Lo mejor es buscar alimentos que les resulten atractivos por su aspecto y los atrapen por su rico sabor. 

Algunas ideas:

  • Helados de frutas
  • Mini brochets de frutas
  • Licuados de frutas y semillas
  • Jugos naturales 
  • Trufas de avena y algarroba
  • Bombones de dátiles y almendras
  • Gaseosa natural, mezclando media parte de soda con media parte de jugo.

Juegos con frutas y verduras

Puedes hacer un juego usando una pizarra grande con figuras de alimentos saludables, frutas, hortalizas, etc., con el objetivo de enseñarle a los niños las combinaciones de alimentos, las estaciones para consumirlos, la forma de lavarlos y conservarlos. 

Con la ayuda de un adulto y una licuadora puedes jugar a “atender” un puesto de licuados. Los chicos eligen las frutas y verduras de un cesto y un adulto va haciendo el batido a gusto de cada chico. Está comprobado que si los niños participan en la elaboración de sus alimentos es más probable que los consuman.

Un pastel saludable

Es posible hacer pasteles menos dañinos que los habituales, llenos de azúcar y grasas, a las que muchos están acostumbrados. Más o menos dulces, con o sin harina, heladas o al natural, las formas, tamaños, colores y sabores son interminables. Sólo es cuestión de elegir y disfrutar. 

¡Cuéntanos si se te ocurrió alguna receta para el cumpleaños de tu pequeño!

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Escrito por Nutripractico
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