Refinar la cadencia y la calidad de tu respiración puede liberar el verdadero potencial de tu cuerpo, en el gimnasio, en el trabajo y en cualquier ámbito de tu vida.

Respirar es algo que hacemos todo el día, todos los días, pero pocos lo hacen correctamente, la mayoría de las personas respira poco profundo, sino que hacen respiraciones medias que no van más allá del tórax. La respiración diafragmática es una forma sencilla de aliviar el estrés, reducir el ritmo cardíaco y la presión sanguínea.

Los estudios han encontrado que cuando tus músculos respiratorios se fatigan, también lo hacen tus otros músculos. La buena noticia es que fortalecer tus pulmones podría ser tan fácil como algunas respiraciones profundas de vez en cuando.

Aquí hay tres ejercicios que prometen respirar una fuerza calmada en cada aspecto de su vida, sobretodo en el área laboral que es en donde nos solemos desenvolver una mayor cantidad de tiempo:

  1. Respiración profunda y superficial

-Siéntate en una silla.

-Coloca una mano sobre tu pecho y toma una respiración profunda en tu mano.

-Ahora coloca la misma mano en la base de tu estómago y respira profundamente.

-Concéntrate en hacer que tu estómago levante tu mano mientras tu pecho permanece inmóvil.

-Repite de 6 a 8 respiraciones, luego combina las respiraciones del pecho y del vientre juntas.

Beneficios de la respiración profunda y superficial: Maximiza el oxígeno y abre los pulmones. Los músculos tensos y el tejido que rodea las costillas no son una buena receta para un entrenamiento aeróbico, pero la respiración profunda puede ayudar a relajarlos.

  1. Respirar el estrés

-Toma una inhalación grande y lenta.

-Sostenla  por tres segundos.

-Colocando tus dientes frontales superiores en su labio inferior, libera una exhalación pasiva.

-Tu exhalación debe tomar al menos dos veces más tiempo que tu inhalación.

-En la parte inferior de la exhalación, haz una pausa por un momento, luego repite.

Beneficios de respirar el estrés: disminuye la frecuencia cardíaca, por lo que es útil en situaciones estresantes e inductoras de ansiedad.

  1. Libere la tensión

-Acuéstate en el suelo y combina los dos ejercicios anteriores.

-Cierra los ojos y en cada enfoque de exhalación para relajar una parte de tu cuerpo.

-Comenzando por los pies y avanzando hacia la frente.

Beneficios de  liberar la tensión: es bueno para “canalizar donde usas tu energía”. Cuando estás tenso, usas más energía de la que necesitas. “Con el tiempo, aprenderás a ubicar dónde estás llevando la tensión y te relajas”. Eso es importante teniendo en cuenta que la tensión constante puede contribuir a las migrañas, el dolor de espalda y la fatiga crónica.

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Escrito por Nutripractico
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