Por Marcela Barajas y Tata Gnecco / @fun2fit

Uno de los mitos más populares que existe es que podemos cambiar la grasa por músculo y viceversa.

Esto es absolutamente imposible, la grasa y el músculo son dos tejidos completamente distintos, es como tratar de convertir manzanas en peras.

Sabiendo esto, podemos hablar un poco de algo que si es posible y además muy importante, que es disminuir el porcentaje de grasa y aumentar la masa muscular para estar más saludables y además vernos mejor.

Una alimentación adecuada, mezclada con un programa de entrenamiento que incluya rutinas de fuerza  y cardio es la única manera de lograrlo.

Todos hemos oído que el entrenamiento de fuerza hace que nuestros músculos crezcan y estén más fuertes; sin embargo, para que esto suceda, el cuerpo debe recibir la cantidad adecuada de proteínas, carbohidratos y grasas buenas.

La proteína es indispensable para la reparación y el crecimiento muscular, pero debemos escoger proteínas de calidad, magras y sin grasas saturadas (pechugas de pollo, huevos, pavo, pescados o carnes sin grasa). En el caso de las personas vegetarianas, las lentejas, la quinua y los frijoles negros son una excelente opción.

En procesos de quema de grasa, la mayoría tendemos a alejarnos de los carbohidratos, les tenemos pánico. Sin embrago, si no consumimos la cantidad adecuada de carbohidratos, el cuerpo empieza a utilizar la proteína como energía y el músculo deja de alimentarse. Lo cual causaría el efecto contrario a lo que buscamos. Debemos consumir carbohidratos saludables, como frutas, verduras, cereales, y alejarnos de los azúcares y harinas blancas refinadas.

Aún en las dietas de pérdida de peso, los carbohidratos deben contar más o menos entre el 45 y 65 % del total de las calorías que se consumen al día.

Otra percepción errónea es que si comemos grasas esto hará que engordemos. Debemos tener en cuenta que el exceso de calorías de grasa es lo que podría hacernos subir de peso, no la grasa. Si consumimos las cantidades adecuadas no sólo podemos seguir perdiendo grasa, sino que nos ayuda con la salud cardiovascular. El consumo de grasas al día debe ser del 25% del total de las calorías consumidas y deben venir de alimentos como nueces, pescados como el salmón o ATÚN y aguacate.

Jamás grasas saturadas que vienen de comidas fritas.

La pérdida de grasa ocurre cuando se queman más calorías de las que se consumen, es por esto que la combinación de ejercicio y alimentación adecuada es la única ecuación que funciona.

Entonces, ¿qué esperamos? Vamos a perder esa grasa acumulada y a formar músculos fuertes y sanos.

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Escrito por Nutripractico
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