VidaRenovable

¿Sabías que son necesarios 28 días para que tu mente y cuerpo asimilen y se acostumbren a nuevos hábitos en la rutina diaria? Pues en Nutrición Práctica y Saludable estamos en el día 23 de #VidaRenovable y ya empezamos a sentir el cambio. ¿Qué te parece si hoy seguimos aprendiendo sobre el agua y cómo cuidarla en la cocina?

1. No botes aceites por el desagüe, llévalos al contenedor naranja

 

No botes aceites en la griferíaTal vez no estés al tanto de esto, pero los aceites pueden ser contaminantes para el agua y para la fauna que habita en ríos y lagos; además de dañar tus cañerías o sistema de grifería. ¿Qué hacemos entonces? Una vez que uses el aceite, del tipo que sea, deposítalo en un recipiente y llévalo al contenedor naranja más cercano: este contenedor de color naranja es el indicado para el reciclaje de aceites usados.

2. No descongeles alimentos con el grifo del agua abierto

 

No descongeles alimentos bajo el chorro del grifo

Es muy común dejar nuestros alimentos congelados debajo del chorro del grifo por un rato, con la finalidad de descongelarlos más rápido, perdiendo allí una gran cantidad de agua. Esta práctica no es para nada útil, pues ni siquiera es garantía de que tus alimentos se descongelen correctamente. Te pedimos en este caso que tengas un poco de paciencia, y los dejes descongelar de manera natural.

3. Lava los platos con el grifo cerrado

 

Cierra el grifo al lavar los paltosPor último, una vez terminados tus deliciosos platos y postres, te recomendamos ahorrar toda el agua posible al lavar tus platos. En este caso, nuestro consejo es que no los laves con el grifo abierto, sino que enjabones todo y luego uses solo el agua que necesites para enjuagar. Si lo repites de manera consciente, se volverá un hábito casi automático con el que estarás impactando positivamente en el medio ambiente.

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Escrito por Nutripractico
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