La ansiedad y el estrés son producto del estilo de vida moderno que expone a las personas a situaciones agitadas, un montón de actividades diarias, ruido, contaminación, tecnología y una gran cantidad de factores que van afectando los estados emocionales y, de forma indirecta, la salud.

La buena noticia es que este problema se puede controlar de forma natural, mediante la práctica de técnicas de relajación y la adopción de hábitos saludables.

Estas prácticas te ayudarán evitar esta detestable sensación:

  1. Comprender el mecanismo de la ansiedad
    La ansiedad es un mecanismo de supervivencia ante situaciones que el cerebro percibe como peligrosas. Las sensaciones corporales son reacciones normales del cuerpo, no son perjudiciales en sí misma, un mecanismo que está preparado para “salvarnos” del peligro no puede al mismo tiempo realizarnos ningún daño.
  2. Aceptar lo que está pasando. No intentar huir
    Si esperas el tiempo suficiente, el miedo acabará por desaparecer. De esta forma, aprenderás a poner en práctica el control de la ansiedad. Sin embargo, si abandonas la situación siempre pensará que la ansiedad puede más que tu.
  3. Respirar lenta y profundamente
    Utiliza la respiración abdominal, para relajarte e ir tomando el control de la situación. Si respiras pausadamente te ayudará a equilibrar el organismo y recuperar las energías necesarias para hacer frente a tu día a día.
  4. Interpretar correctamente las cosas y situaciones
    Elimina los pensamientos negativos, ten una actitud positiva, no te lamentes tanto, busca lo positivo de cada situación, esfuérzate por querer seguir adelante y saber que lo qué piensas influirá en cómo te sientes, solo por eso, piensa bien y te ayudará a sentirte bien.
  5. Hablar y expresar los sentimientos
    Como ocurre con una olla a presión, necesitas válvulas de escape; si no le quitas la válvula para que suelte la presión llega un momento en el que explota.
    Expresa cómo te sientes a menudo, no esperes a explotar, cuenta tu malestar cuando este aún sea de baja intensidad. No acumules tensiones, ¡Desahógate con frecuencia!
  6. Aprender a ser asertivo/a
    Busca el equilibrio entre los demás y tú. Tienes derecho a decir lo que piensas. Olvídate de lo que piensa la gente, se tú mismo/a, dar mucha importancia a lo que piensen los demás siempre te creara tensión y te restará libertad.
  7. Vivir lentamente
    Evita el exceso de ocupación, el día solo tiene 24 horas. Organízate y prioriza en aquellas tareas verdaderamente importantes. Delega en otras personas, evita acumular tareas y no te responsabilices de lo que corresponde a otros/as.
  8. No estar siempre preocupado/a
    Gran parte de nuestras ansiedades vienen originadas por las preocupaciones, pero al fin y al cabo, siempre existirán asuntos que no irán bien, aspectos que no sabremos cómo transcurrirán, situaciones que nos agobiarán, etc.
  9. Descansar
    Dedica tiempo suficiente a descansar y a tener las suficientes horas de sueño. El cuerpo humano necesita reponer energías día tras día.
  10. Realizar actividades que te gusten
    Realizar actividades que te resulten agradables, no resultan solo una afición sino una necesidad, todos/as necesitamos dedicar tiempo a actividades que nos hagan sentir bien. Además de mejorar nuestro estado anímico, sirven de ayuda para sentirnos menos ansiosos, pues son momentos donde nuestro estado interior es más favorable.
  11. Estar activos/as físicamente
    El ejercicio físico elimina el exceso de activación de la ansiedad y favorece la relajación muscular. Pero no solo hacer deporte puede ayudarnos a sentirnos menos ansiosos, también realizar actividades que requieran movernos, como puede ser caminar, pasear, jugar con los niños, planear actividades, etc.
  12. Reír
    Busca momentos donde compartas con amigos, no te aísles porque te sientas mal, todo lo contrario, reír, compartir y relacionarte te ayudará a sentirte mejor.
  13. Cuidar la alimentación
    Lo que comemos y cómo lo comemos tiene una influencia directa en nuestros estados de ánimo, realizar dietas equilibradas y variadas, mejorara tanto la salud física como el bienestar emocional.
  14. No buscar salidas rápidas a la ansiedad
    Cuando se están sufriendo los síntomas de ansiedad, todo lo que supone poco esfuerzo, como puede ser fumar, beber alcohol, tomar sustancias tranquilizadoras, solo nos darán un alivio momentáneo. No suponen ningún beneficio para superar la ansiedad, todo lo contrario; además de consumir sustancias adictivas y los consiguientes efectos que pueden acarrear para nuestra salud, nos daremos cuenta que después de haberlo consumido, nos sentiremos incluso peor que antes de su consumo. El tabaco por ejemplo es un estimulante, si fumas te sentirás más nervioso, el alcohol un depresor, así que después de beber te sentirás más triste.

Esperamos que hayas conseguido tranquilizarte al leer esto. Sigue estos pasos cada vez que la ansiedad te ataque y sigue adelante.

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Escrito por Nutripractico
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